¿Es posible hoy en día conseguir clientes habituales?

En la era de Internet, comparar precios es cuestión de segundos o, como máximo, de un par de minutos. Lo mismo pasa con los proveedores de servicios. Además, la oferta de peluquerías, salones de belleza o spas, especialmente en las ciudades, es enorme, lo cual dificulta aún más conseguir que los clientes repitan. A veces, un pequeño detalle es suficiente para que un cliente entre por la puerta o pase de largo. Una tarjeta de fidelidad no es la solución, ya que también se la dan en la competencia. Tal vez te estés haciendo ahora mismo la pregunta que da título a este artículo: ¿es posible hoy, en la era de Internet, las comparaciones de precios y el exceso de oferta, fidelizar clientes? La respuesta es muy simple: sí, pero hay que ponerle ganas.

Fidelizar cuesta menos que conseguir nuevos clientes

“¿A quién le importa que un cliente repita o no? ¡Ya vendrán otros!”. Si eso es lo que estás pensando, lamento decepcionarte: esto no funciona así. Numerosos estudios han puesto de manifiesto que la adquisición de nuevos clientes cuesta más tiempo y dinero que mantener a los clientes ya existentes. Una de las razones es el ahorro en marketing con los clientes habituales. A los nuevos clientes tienes que convencerlos de tus bondades desde cero y “bombardearlos” con argumentos de venta. Por el contrario, tus clientes habituales, con un poco de suerte, incluso harán publicidad por ti –y de forma gratuita– contando sus buenas experiencias a familiares, amigos o, quizá, seguidores.

En general, debes tener muy claro que a un nuevo cliente debes convencerlo desde el principio para conseguir que se convierta en un cliente habitual. Ponte en su lugar e imagínate que es tu primera vez con un nuevo proveedor de servicios y que no te convence. ¿Qué haces? Está claro: cambiar a otro. Por falta de opciones no será… Así que debes hacerlo lo mejor posible y ofrecer el mejor servicio cada día. Todos podemos tener un mal día de vez en cuando y, a veces, las cosas no salen como nos gustaría, pero has de interiorizar la idea de que debes ofrecer a tus clientes la mejor experiencia posible siempre. Día tras día.

Usa tu personalidad

Un aspecto importante para fidelizar a un cliente que olvidamos demasiado a menudo es que, a diferencia de lo que ocurre con los negocios puramente online, tú tienes la ventaja de que conoces a tus clientes personalmente. Por ello, es aún más importante que establezcas una relación fluida con ellos. Se trata de que tú y tu negocio os coléis de alguna manera en su corazón. Es de cajón que a los clientes hay que tratarlos con amabilidad y respeto: el cliente debe sentirse valorado. Esto se consigue, por un lado, tomándose sus críticas en serio y, por otro, diciendo “gracias” de vez en cuando. Un agradecimiento no tiene por qué suponer ningún gasto: unas palabras amables, unas líneas escritas a mano o un pequeño detalle para con el cliente son suficientes. Por último, pero no menos importante: no finjas, ¡sé tú mismo!

Convierte a tus clientes en fans, seguidores y suscriptores

¿Qué buscan los clientes habituales? Un servicio especial, estar al día y llevarse bien contigo. Cada cliente importa, pero atenderlos a todos de forma personalizada es difícilmente viable en términos de tiempo. Por ello, debes intentar que tus clientes se hagan fans de tu página de Facebook, te sigan por Instagram o se suscriban a tus newsletters. De esta forma, podrás mantenerlos al día regularmente, enseñarles qué pasa detrás de las cámaras, informarles sobre ofertas especiales y, de paso, establecer una relación más personal. ¿Qué te parecen las Instagram Stories? Te permiten mostrar a tus clientes tu trabajo, hacerles partícipes de tu vida o incluso compartir cosas personales. Con el tiempo, tus seguidores tendrán la impresión de conocerte muy bien.

Un experto en lo tuyo

Además de la conexión personal, las capacidades y el buen hacer también tienen un papel importante cuando se trata de que un cliente repita. Debes posicionarte como un experto en tu campo. Un primer paso podría ser incluir un blog en tu sitio web. Ofrece a tus clientes la información que buscan y no encuentran en la competencia. Supongamos que eres, por ejemplo, el dueño de una peluquería. Podrías ofrecer información sobre tendencias en peinados, técnicas de coloración, cuidado del cabello, etc. De este modo, tus clientes tendrán la oportunidad de inspirarse para su próxima visita y encontrar soluciones para problemas cotidianos como qué hacer con las puntas abiertas o el cabello graso. Un servicio que tus (pronto) clientes habituales apreciarán y te diferenciará de la competencia.

Cada cliente es especial

El cliente es el rey. Y así debe sentirse. Debes transmitir a todos y cada uno de ellos la sensación de exclusividad. Hazles ver que son especiales. ¿Cómo conseguirlo con la presión de reducir el tiempo y de aumentar ventas? Muy fácil. Obviamente, no vas a reservar un viaje de lujo a las Maldivas a gastos pagados a cada uno. Esa sensación de exclusividad puede ser una felicitación de cumpleaños, un bonito evento para tus clientes más fieles o incluso un pequeño regalo de Navidad. Estas pequeñas cosas te ayudarán a demostrarles tu aprecio y a crear una relación de apego con tu negocio. ¡Jugada maestra!

Servicio especial = clientes que repiten

La fidelización de los clientes comienza incluso antes de que el cliente entre la primera vez por la puerta. El hecho de que repita o no depende de factores como las opciones disponibles para reservar una cita. ¿Que tiene que llamar durante los horarios de apertura? Entonces tus posibilidades son escasas. ¿Que existe la posibilidad de reservar citas online? ¡Estupendo! La visita a tu negocio empezará sin estrés, ya que podrá reservar su cita a cualquier hora del día o de la noche. Otro aspecto importante son los recordatorios automáticos de citas. Cuando un cliente se olvida de acudir a una cita es algo bastante molesto tanto para él como para ti, por lo que habrás matado dos pájaros de un tiro. Luego ya durante la cita en sí, puedes sorprender a tus clientes saludándolos por su nombre al entrar por la puerta, recordando cómo les gusta el café, el nombre de su mascota o qué servicios, colores, etc. prefieren. No se trata de que mutes en un super-cerebro, en realidad lo único que necesitas es tener una buena base de datos de clientes digital.

Espero haber podido darte algunas nociones de cómo convertir a nuevos clientes en clientes habituales. Y, para concluir, respondamos a la pregunta del principio: ¿es posible tener clientes habituales hoy en día? ¡Sí! Y no es tan difícil, sobre todo si dispones de la herramienta adecuada. El software de Shore no podrá hacer un café perfecto, pero con la reserva de citas en línea, la base de datos de clientes, la herramienta de newsletters, etc., te proporcionamos una base óptima para tener muchos clientes habituales. Empezando por que tus clientes podrán reservar sus citas a través de tu web, Google, Facebook e incluso Instagram, y terminando con que incluso te ofrecemos plantillas de newsletters para varias ocasiones, así como correos electrónicos automatizados (como los correos de cumpleaños).